Las últimas lluvias han provocado problemas en el barrio de Altamira debido a que las aguas de lluvia procedentes del monte no estaban bien encauzadas. El de Altamira es un barrio antiguo, cuyas tuberías estaban ya obsoletas. Por ello, el ayuntamiento ha iniciado las obras de instalación de la nueva tubería de la calle Altamira, para canalizar correctamente las aguas pluviales, que hoy en día bajan desde el monte, y pasan por debajo de varias casas y el estadio de Altamira.

Se espera que estas obras de renovación finalicen para Navidad. Mientras tanto la calle Altamira se ha cerrado al tráfico y se han tenido que suprimir varios aparcamientos, aunque se han acondicionado otros en la avenida Zumalakarregi.