Declaración institucional para el 25 de noviembre, Día Internacional para la eliminación de la violencia contra las mujeres.
Con motivo del Día Internacional para la Eliminación de la violencia machista, queremos recordar que la violencia machista genera un entorno de miedo y vergüenza que tiende a aislar y silenciar a quienes la sufren y que acentúa la sensación de impunidad de los victimarios. Estas situaciones se agudizan para aquellas mujeres que pueden estar más aisladas por falta de redes y arraigo en la comunidad: mujeres mayores, de entornos rurales dispersos, mujeres con discapacidad, mujeres extranjeras y con otras condiciones diferenciadoras.
La COMUNIDAD, nos conecta con otras personas y permite desarrollar vínculos protectores y generar narrativas comunes. Por eso, la comunidad puede contribuir a la prevención de la violencia machista contra las mujeres creando entornos de relación basados en la igualdad, donde no tengan cabida ninguna expresión de discriminación y violencia. La estrecha relación con el vecindario, amistades o cuadrilla, pueden alertar de forma temprana, cuando se está dando una situación de violencia.
La comunidad feminista, desde la proximidad y la sororidad, puede acuerpar a las mujeres que están enfrentando violencia, expresar empatía y acompañar desde la cercanía; apoyarle en su resistencia y recuperación de la violencia machista, respetando sus ritmos y decisiones.
La comunidad local puede apoyar la reparación de las víctimas desde el reconocimiento del daño causado y la denuncia de la violencia machista, manifestando públicamente su rechazo, solidariamente con la víctima y su entorno.
Los ayuntamientos, tenemos una directa responsabilidad para fomentar comunidades donde sus vecinos y vecinas, grupos y cuadrillas estén alerta ante la violencia machista; tenemos que promover una vida comunitaria que acoja, integre y proteja a quienes sufren situaciones de violencia; y también tenemos la responsabilidad de impulsar comunidades reparadoras para las víctimas de la violencia machista contra las mujeres.
Por eso, el Ayuntamiento de Ordizia se compromete a desarrollar las siguientes actuaciones:
▶ Seguir incorporando la perspectiva comunitaria, de igualdad y diversidad en todas las políticas sectoriales municipales, y, al mismo tiempo, acercar a los y las agentes sociales esta perspectiva integral para incorporarlo en su buen hacer, a través del programa Hiri Hezitzailea, fortaleciendo las redes locales.
▶ Reconocer que la violencia machista adopta también formas simbólicas e institucionales que atraviesan las estructuras, los lenguajes y las relaciones de poder. Estas formas de violencia, muchas veces normalizadas, pueden darse en cualquier ámbito, incluido el político o institucional. Por ello, el Ayuntamiento de Ordizia se compromete a seguir trabajando en la prevención de este tipo de dinámicas, promoviendo una cultura política basada en el respeto, la escucha y la corresponsabilidad, que garantice la igualdad real y el reconocimiento de las aportaciones de las mujeres. Para ello teniendo presente en la actividad diaria el Plan interno para la igualdad entre hombres y mujeres 2025-2029 y el Protocolo del Ayuntamiento de ORDIZIA ante el acoso sexual y por razón de género en el ámbito laboral realizado junto con los y las representantes del comité de trabajadoras y trabajadores.
▶ Desde una mirada comunitaria integral en torno al “cuidado”: “Ordizia, zaintzen duen herria!”, promover la interrelación entre las distintas experiencias comunitarias en marcha e impulsar la sinergia entre las mismas, reforzando las redes locales en la misma dirección (mesa de cuidados, mesa de violencia machista, Goazen Ordizia, etc.)
▶ Seguir reforzando el programa de acogida “Ongi etorri” dirigido a las personas recién llegadas a Ordizia, y promover la participación de las mujeres migradas en el programa anual procesual de empoderamiento en clave de igualdad y diversidad.
▶ Seguir coorganizando con los centros escolares programas integrales de coeducación y prevención de la violencia machista, trabajando la sensibilización y formación en toda la comunidad escolar. Apoyar las iniciativas promovidas por el movimiento feminista con la comunidad escolar y agentes sociales de Ordizia. Por ejemplo, “Giza katea” entorno al 25 de noviembre, y otros encuentros con jóvenes; promoviendo redes de apoyo locales en el ámbito de la igualdad y lucha contra la violencia machista.
▶ Reforzar las campañas de sensibilización en torno al 25 de noviembre con otras intervenciones pedagógicas de sensibilización y concienciación a lo largo de todo el año, y dirigidas a la activación de la comunidad en general, y especialmente hacia los hombres generando espacios de reflexión sobre “masculinidades”.
▶ Seguir secundando las movilizaciones que se impulsan desde el movimiento feminista local ante los casos de violencia machista (concentraciones, panel informativo, reuniones de coordinación, información, etc.), para mostrar la repulsa ante la violencia y la solidaridad con las víctimas.
▶ Aprovechar las reuniones organizativas de las fiestas patronales para profundizar en el protocolo de respuesta ante la violencia machista en contexto festivo, y promover un proceso de compromiso anual desde la sensibilización y formación continua con las cuadrillas, generando alianzas.
▶ En el contexto de coordinación del protocolo de respuesta ante la violencia machista, profundizar en las estrategias de acompañamiento y reparación a las mujeres que han sufrido violencia, desarrollando actuaciones para apoyar a las mujeres víctimas de violencia en su lucha.
▶ Colaborar y apoyar institucionalmente a la “alianza contra la violencia machista” impulsada desde el movimiento feminista de Ordizia.