El Ayuntamiento de Ordizia quiere trasladar su preocupación por los graves incidentes que se han producido en los últimos meses durante el servicio de recogida de envases comerciales en el Casco Histórico. La situación está poniendo en riesgo la seguridad del personal que presta este servicio esencial, por lo que el Consistorio hace un llamamiento a la colaboración y a la responsabilidad ciudadana.
Cada sábado por la noche, a partir de las 00:30 horas aproximadamente, se realiza la recogida de envases de los establecimientos comerciales. En ese momento, las calles Santa María y Etxezarreta suelen concentrar una gran afluencia de personas, lo que dificulta el paso del camión de recogida y obliga, en numerosas ocasiones, a solicitar que la gente se aparte o a mover las mesas y demás elementos instaladas en la vía pública para poder continuar con el servicio.
Durante muchos años este trabajo se ha desarrollado con normalidad e incluso con la colaboración espontánea de quienes se encontraban en la calle. Sin embargo, en los últimos tiempos esa actitud ha cambiado y la falta de colaboración está generando situaciones de riesgo tanto para el personal como para el resto de personas presentes.
En los últimos tres o cuatro meses se han registrado tres incidentes especialmente preocupantes:
En la bajada de la calle Ordizia hacia el Casco Histórico, desde la plaza Garagartza, se lanzaron botellas contra el camión de recogida.
En la calle Santa María, una botella de cerveza fue lanzada contra el camión y entró por la ventanilla abierta de la cabina. Afortunadamente, el trabajador no se encontraba en su interior en ese momento.
En otro de los incidentes, mientras el operario realizaba la recogida, un joven accedió al interior de la cabina del camión. El trabajador tuvo que pedirle que abandonara el vehículo y, tras una discusión, la situación no fue a más.
El Ayuntamiento recuerda que la recogida de residuos es un servicio público imprescindible que debe poder desarrollarse en condiciones de seguridad. Por ello, solicita a la ciudadanía que respete el trabajo del personal, facilite el paso del camión durante la recogida y actúe con responsabilidad para evitar situaciones que puedan poner en peligro la integridad de las personas.
“No queremos esperar a que ocurra un accidente o una situación de mayor gravedad para actuar. Garantizar la seguridad de quienes prestan un servicio público es una responsabilidad compartida y una cuestión de convivencia y respeto”.
El Ayuntamiento continuará analizando esta situación y, si fuera necesario, adoptará nuevas medidas para garantizar la seguridad del servicio y de todas las personas.
La convivencia, el respeto y la responsabilidad son tarea de todos y todas.