El Ayuntamiento logra que se inicie el proceso de protección del Herri Antzokia
Hoy, 10 de noviembre, el Herri Antzokia de Ordizia cumple 97 años. Se trata de una obra del arquitecto ordiziarra Domingo Unanue. Estudió arquitectura en la Escuela de Arquitectura de Madrid, título que obtuvo en 1926 y a los 26 años, en 1928, construyó su primer trabajo, el cine-teatro que levantó en Ordizia por petición de Juan José de Etxezarreta, propietario de la papelera de Legorreta.
"Arquitectónicamente es un edificio muy interesante, pero también ocurre algo inusual en la actualidad con el Herri Antzokia: desde su creación su función ha sido la misma, es decir, fue creado como cine-teatro y ese es su uso en la actualidad. No creo que eso pase con muchos edificios. Inaugurado el 10 de noviembre de 1928, es uno de los edificios más pioneros en todo el País Vasco, tanto racionalistas como modernos, atendiendo a su cronología", ha explicado el alcalde de Ordizia, Adur Ezenarro. El propio alcalde obtuvo la II beca de investigación Victor Mendizabal en 2013 y allí analizó el trabajo del arquitecto ordiziarra Domingo Unanue.
El futuro Herri Antzokia
En 2022 se dio el último paso del proceso Kulturlab. Previamente se realizó una reflexión sobre la vida cultural de Ordizia y en 2021 se llevó a cabo un proceso participativo para encauzar la reordenación de los equipamientos culturales de Ordizia. En este último paso la participación de los/as agentes culturales de Ordizia fue amplia: "Fue un proceso muy interesante, en el que nos centramos en la perspectiva de comunidad, y en el que la participación de los/as agentes culturales de la localidad la hizo enriquecedora; cada uno/a expuso sus necesidades y deseos, y juntos y juntas acordamos las líneas para diseñar el futuro Herri Antzokia".
La ejecución de las ideas que se trabajaron en él será un reto de muchos años. "Hemos empezado a dar pasos y ya hemos pedido al Gobierno Vasco que proteja el edificio".
La solicitud se realizó el 2 de julio de 2021. Aunque el planeamiento urbanístico de Ordizia protege el edificio de forma local, no está declarado patrimonio cultural, lo que supone un gran inconveniente. "La obtención de esta designación no sólo supondría un reconocimiento al valor del edificio, sino también una acción para garantizar su supervivencia. Porque eso nos abriría la vía, para conseguir otras ayudas europeas o del Ministerio de Cultura español, y también para las que nos podría dar el Gobierno Vasco o la Diputación de Gipuzkoa. La rehabilitación del edificio, que cumplirá un siglo en 1928, y su mantenimiento para el mismo fin para el que se creó, es decir, para tener una infraestructura cultural, debería ser responsabilidad de todos y todas, y si queremos que llegue al centenario en condiciones, es imprescindible empezar a trabajar cuanto antes", ha añadido el alcalde.
En el 97 aniversario del edificio se ha recibido recientemente la comunicación del Departamento de Cultura del Gobierno Vasco de los/as técnicos del Centro de Patrimonio Cultural Vasco donde comunican que realizarán un estudio sobre el valor cultural del Herri Antzokia como primer paso para su declaración como Bien Cultural. "No tenemos ninguna duda de que el Herri Antzokia de Ordizia cumple todos los requisitos para ser declarado Bien Cultural y por eso estamos seguros/as de que estos informes confirmarán el valor del edificio".
La rehabilitación integral del Herri Antzokia en la dirección resultante del proceso Kulturlab es imprescindible para obtener apoyos y obtener subvenciones. “Pero, en paralelo, ya hemos empezado a dar los primeros pasos de esa rehabilitación. Así las cosas, para finales de este año tendremos el proyecto del nuevo ascensor que ya se está redactando. El ascensor unirá Anpuero con la calle Etxezarreta, pero servirá para reorganizar el propio Herri Antzokia”. De esta forma, se realizará un nuevo acceso a la planta de tramo situada entre las dos calles (Cartonajes Nadal) y en el almacén de la calle Anpuero, como se acordó de común acuerdo en el proceso Kulturlab, se creará una zona modesta para conciertos y eventos. “El objetivo es dar pasos antes incluso de la rehabilitación general para iniciar gradualmente el uso del edificio para destinarlo a la cultura”, remata Ezenarro.





